“¡Oye!, ¿Cómo se dice (…) en Alemán?”. / “Der Herbst (El Otoño)”.

¡Hola! ¿cómo estás?, no sabes lo feliz que me hace verte aquí.

Llevamos por acá ya dos meses y una pequeña fracción y estamos en nuestra primera etapa de estancia “la adaptación”. Sin duda una de las más difíciles pero también de lo más increíble:

Todo completamente distinto, las casas, la gente, la comida, los horarios, los hábitos y el más “canijo”, el idioma.

En nuestro primer mes permanecimos en el seminario de la Diócesis (borromäum priesterseminar) en un curso intensivo de alemán, verdaderamente bueno y muy bonito, nunca había disfrutado tanto aprender un idioma; aquí vivíamos con seminaristas católicos y ortodoxos, comíamos en grupo con voluntarios y estudiantes de todo el mundo.

Entre clases bebíamos demasiado café juntos.

Aquí estábamos antes de partir, en medio Noah, un seminarista de la Iglesia Ortodoxa Siria, excelente amigo de los 5. ( Noah, if you´re reading this, wie vermissen dich)

Comenzamos a adaptarnos…

La pregunta más común en todo el mes era siempre: Wie spricht man (…) in Deutsch? (¿Cómo se dice (…) en Alemán?), un poco molesto interrumpirse en una conversación pero vital para aprender un poco. La gente es muy amable con nosotros al saber que no podemos hablar con claridad y nos ayudan con gusto (algunas veces).

Anécdotas..

El cambio de todo es increíble y constantemente nos sorprendemos, por ejemplo, un corte de cabello va desde los 12 a los 20€. Recurrimos a cortarme el cabello con unas tijeras de escritorio, un poco menos profesional pero muy abstracto, gracias @Nicol jajaja.

Im Namen des Vaters….

Im Names des Vaters, des Sohnes und des Heiligen Geistes. (en el nombre del Padre, del Hijo y del espíritu Santo); así comenzó la celebración de la Boda de Isabel y Marc em Hamburgo, Alemania, en el momento de la primera invocación del Señor me percaté que no estaba en una boda como las que conozco, sino que en una Boda Ortodoxa, justo en el momento en que la Sacerdotisa comenzaba con la celebración.

Demasiado interesante presenciar dicha celebración, donde mantienen las mismas Sagradas Escrituras, sólo que no hay Consagración, música demasiado armoniosa y sin precencia del altar.   

al terminar dicha celebración, Christel (mi tutora), con una sonrisa me dice “Es el mismo Cristo”.

Isabel y Marc

Libro Evangélico

Al inicio, frente a ellos pasábamos con un objeto(Roca o Flor) que reflejara nuestro estado de ánimo por ellos

El Padre nuestro en alemán

No dejan de caer…

Por otra parte, el otoño está lleno de colores ocres intensos, hermosos, las hojas caen demasiado, a paso lento pero constante, los suelos crujen al pisarlos o pasar en bicicleta, sin duda alguna, el otoño es una melodía capaz de ser vista.

Es normal que al finalizar el día se encuentren restos de hojas en la ropa, en la mochila o en la bicicleta, así como es placenteramente molesto ser atacado por una hoja en la cara al andar en el patio o la calle.

Foto tomada en el justo momento que mi celular se cayó por el frío en las manos y se perdiera un rato entre las hojas.

Muchas gracias por regalarme un poco te tu tiempo, cuídate mucho. Un consejo. Si no le encuentras sentido a tu día, empieza por las cosas pequeñas.

Te espero en el siguiente blog.

BIS BALD!!!

Prólogo…

¡Cristóbal despierta!, ya llegamos a Alemania...

Hola, muchas gracias por estar aquí, te estaba esperando.

Mi nombre es Cristóbal Ángeles, pero para los cuates Choss o Crisis. Soy de Atotonilco de Tula Hgo. Y ahora estoy en Alemania representando a mi Diócesis en un intercambio intercultural anual de voluntarios.

Aquí exploraremos juntos un poco de la vida en Alemania y conoceremos juntos un cachito de su cotidianidad.

 

Catedral de San Pablo. Münster, Alemania.

El 14 de Agosto despedí a mis amigos, familia en el aeropuerto de México, después, de la mano de mis 4 compañeros (Mariel, Nicole, Ximena y Efraín) emprendimos quizá el viaje más simbólico de nuestras vidas. “Con el cielito lindo” entre pequeños susurros nos fuimos alejando de nuestra tierra y a 10,000 km aprox. Arribamos sueños, esperanza y motivación de poner en alto el nombre de nuestra tierra.

pastel de despedida.

Eliud, mi primo.

Efraín, Jimena, Yo, Nicole y Mariel (de izquierda a derecha)

Ahora Vivo en Appelhüssen, un pequeño pueblito a algunos pocos kilometros de la ciudad de Münster (nuestra Diócesis amiga), y ahora soy voluntario en una Offene Ganztagsschule (escuela primaria de tiempo completo) “Agustinus Schule”, donde hay niños de muchas partes de Europa, Asia y África y se tiene una educación particular según la necesidad de cada uno para desarrollarse en Alemania. Una gran parte son hijos de refugiados de guerra y permanecen ya en este país.

 

                        Gracias por regalarme un poco de tu tiempo y te espero en mi próximo blog.

                                                                    Bis bald!! (Hasta pronto!!).